sábado, 25 de marzo de 2017

Para disminuir la pobreza...

La pobreza está estrechamente relacionada con la inapropiada distribución de la población, la posibilidad de acceso al conocimiento de avanzada, la distribución poco equitativa de recursos naturales y un grave deterioro del medio ambiente. Las nuevas tecnologías y la erradicación de la pobreza van de la mano para el desarrollo de un país y una mejor calidad de vida de sus habitantes. La nanotecnología y la biotecnología absorben inmensos presupuestos para realizar innovaciones revolucionarias lindantes con la ciencia ficción. El acceso a estas nuevas tecnologías puede ayudar a reducir la pobreza ya que acorta y disminuye barreras sociales, geográficas y económicas tanto de las personas en forma individual como de toda una comunidad. Las poblaciones con acceso a las tecnologías de avanzada tienen más oportunidades de lograr su desarrollo económico y social. En principio pareciera haber una contradicción entre las millonarias inversiones en las tecnologías de avanzada y la problemática de las personas que no tienen sus necesidades básicas cubiertas para acercarse o incorporarse a ese mundo. Debemos visualizar con claridad la inexistencia de otro camino. Los estados primero deben abordar la tarea de cubrir las necesidades más elementales de la población para luego implementar políticas de desarrollo humano tendientes a apropiarse de las herramientas tecnológicas más convenientes. La Escuela Técnica, en la Argentina, tal vez constituya el mejor ejemplo histórico de lo expuesto; hoy con un futuro incierto si no es capaz de generar las transformaciones curriculares necesarias para lograr con rapidez la expertis en las nuevas tecnologías. La bioeconomía y la nanoeconomía constituyen dos aportes fundamentales a la nueva economía tecnológica o economía de las tecnologías centrada en innovaciones con gran capacidad de dar respuestas a las necesidades humanas básicas en campos tan sensibles como la alimentación, la salud, la energía, la vivienda, la vestimenta, las comunicaciones, el trasporte y el cuidado del medio ambiente. Esta nueva economía constituye una respuesta al fracaso de la desgastada economía globalizada basada en las leyes arbitrarias del mercado; en cambio la economía tecnológica se fundamenta en las leyes de la naturaleza y en la posibilidad de generar en tiempo y forma los recursos necesarios para hacer posible la vida en la tierra.



Lectura complementaria:
Bioeconomía & Nanoeconomía.
Educación, tecnología y pobreza.

sábado, 18 de marzo de 2017

Nanopartículas magnéticas posibilitan disponer de un stock de órganos trasplantables.

Los científicos de la Universidad de Minnesota han logrado congelar y recalentar secciones del tejido del corazón por primera vez, en un avance que podría allanar el camino para que los órganos se almacenen durante meses o años. La técnica propuesta podría salvar la vida de miles de personas que mueren cada año esperando órganos para trasplante. El trabajo constituye un importante desarrollo en el campo de la crioconservación; es la primera vez que los científicos han sido capaces de recalentar rápidamente grandes muestras de tejidos sin que se rompan, agrieten o se conviertan en una pulpa. El equipo de los Estados Unidos superó este desafío infundiendo el tejido con nanopartículas magnéticas excitables en un campo magnético, generando una ráfaga rápida y uniforme de calor. En la actualidad, los órganos de los donantes, como corazones, hígados y riñones deben ser trasplantados en cuestión de horas porque las células comienzan a morir cuando a los órganos se le corta el suministro de sangre. Como resultado, el 60% de los corazones y los pulmones donados para trasplantes se descartan cada año, ya que estos tejidos no pueden mantenerse en hielo durante más de cuatro horas. Estimaciones recientes sugieren que si sólo la mitad de los órganos descartados pudieran trasplantarse con éxito, las listas de espera podrían eliminarse en dos o tres años. La criopreservación existió por décadas; funciona bien para los glóbulos rojos, esperma y huevos. No obstante los científicos se han topado con una barrera para muestras de mayor volumen. Las muestras más grandes se pueden enfriar con éxito utilizando una técnica conocida como vitrificación, en la que el tejido se infunde con una mezcla de productos químicos anticongelantes y una solución para preservación de los órganos. Cuando se enfría por debajo de -90 ° C (-130 ° F), el líquido se convierte en un sólido similar al vidrio. El verdadero problema es la descongelación. A menos que el recalentamiento ocurra rápida y uniformemente, las grietas aparecerán en el tejido y pequeños cristales de hielo se expanden, destruyendo las estructuras celulares. En la nueva técnica de "nano-calentamiento" las válvulas de corazón de cerdo y los vasos sanguíneos se infunden con una solución crioprotectora mezclada con nanopartículas de óxido de hierro, recubiertas de silicio para hacerlas biológicamente inertes. Luego son enfriadas en nitrógeno líquido hasta -160ºC. Para la descongelación, la muestra se coloca dentro de una bobina electromagnética diseñada para generar un campo magnético alterno. A medida que el campo magnético oscila de un lado a otro, las partículas se mueven alrededor de la muestra calentando rápidamente y uniformemente el tejido a velocidades de 100 a 200ºC por minuto, 10 a 100 veces más rápido que los métodos anteriores. Los ensayos de las propiedades mecánicas y biológicas realizadas sobre los tejidos tratados no mostraron ningún signo de daño. Una técnica ingeniosa ampliable a grandes órganos como el corazón, hígado, pulmón y riñón. Su contribución en el campo de los trasplantes de órganos puede ser inmensa al permitir disponer de un stock para trasplantes durante meses años.


Lectura complementaria:

viernes, 10 de marzo de 2017

La nanotecnología podrá disminuir la temperatura de tu vivienda y del planeta.

Disminución de la temperatura en la vivienda.
Existen en la actualidad muchas patentes de pinturas con propiedades de aislamiento térmico capaces de absorber la radiación infrarroja. Las nuevas formulaciones  incorporan elementos nanotecnológicos que, por su capacidad de absorber los rayos infrarrojos y disipar la radiación durante el transcurso del día, no permiten al calor proveniente de la radiación solar atravesar la pared. Sorprendentemente la contribución a la carga térmica de la pared es mínima debido a la acción de los aditamentos nanotecnológicos generalmente formados por nanopartículas coloidales. En la actualidad se comercializan varias pinturas “térmicas” de distinta base nanotecnológica. Algunas pinturas utilizan nanopartículas de óxidos de tungsteno (empresa JAXA-Desarrollo aeroespacial Japonés) o partículas coloidales de cloruro de estaño con un diámetro promedio de 3 nanómetros, inmersas en una suspensión de politetrafluoroetileno (patente WO 2013115633 A1, “Pintura con la capacidad de absorber los rayos infrarrojos a través de una película de nanopartículas”). La NASA desarrolló un aditivo de nanopartículas de cerámica que se puede adicionar a cualquier pintura tradicional para trasformarla en una pintura con propiedades térmicas; el ahorro debido al aditivo en la aislación de la casa puede llegar hasta el 50% y el efecto térmico tiene una duración de cinco años. El mayor aislamiento térmico, no sólo disminuye la temperatura del interior de la vivienda, también el consumo de energía mayoritariamente generada utilizando combustibles fósiles, al reducir o eliminar la utilización de los equipos de aire acondicionado.

Disminución de la temperatura del planeta.
El efecto invernadero “normal” es esencial para el clima de la Tierra. La cantidad de energía que llega al planeta por la radiación solar se compensa con la cantidad de energía radiada al espacio; por lo tanto, la temperatura terrestre se mantiene constante. No obstante por la acción del hombre, desde las revoluciones industriales, la emisión de dióxido de carbono, metano, vapor de agua y óxidos de nitrógeno, entre otros,  se incrementó en la atmósfera originando una mayor absorción de la radiación infrarroja que es reemitida nuevamente a la tierra por los gases del efecto invernadero aumentando la temperatura. La nanotecnología puede ofrecer dos soluciones al problema: utilizar paneles solares nocturnos que utilicen la energía infrarroja (a) o generar las condiciones para que la atmósfera deje pasar la radiación infrarroja térmica (b).
a) La mitad de energía solar disponible llega a la tierra forma de rayos infrarrojos. Ahora existen paneles solares con cristales nanométricos “realizados a medida” capaces de absorber esta energía infrarroja. Los prototipos de los paneles para la absorción de radiación infrarroja, transparentes y flexibles, ya están funcionando. Son capaces de convertir cualquier superficie en un panel solar. Su capacidad para absorber la radiación infrarroja directa durante el día (junto con la visible-paneles mixtos) y la remanente reemitida por los gases de efecto invernadero durante la noche, puede contribuir significativamente a disminuir el calentamiento de la tierra y la temperatura del planeta. Además permite  reducir los gases causantes del efecto invernadero al generar corriente eléctrica sustituyendo a los combustibles fósiles.
b) También para disminuir la temperatura del planeta podríamos crear un “efecto anti-invernadero” o un “efecto invernadero negativo” utilizando nanotecnología de avanzada para fabricar nanodispersiones fluidas (distribución de nanoobjetos en una fase fluida continúa) capaces de reflejar el infrarrojo cercano y ser “transparentes” al infrarrojo térmico, evitando que la radiación calórica vuelva a la tierra. Algo similar al efecto anti-invernadero del satélite Titán, el más grande de Saturno,  cuya niebla contiene nitrógeno y moléculas orgánicas (metano, etano, diacetileno, metilacetileno, cianoacetileno, acetileno, propano, anhídrido carbónico, monóxido de carbono, cianógeno, cianuro de hidrógeno). La radiación solar sobre las moléculas de nitrógeno y metano en la ionosfera crea una sopa de iones positivos y negativos. Las colisiones entre las moléculas orgánicas y los iones ayudan a las moléculas a crecer, convirtiéndose en aerosoles (partículas sólidas o líquidas suspendidas en un gas) mayores y más complejos capaces de absorber en la atmósfera superior el 90% de la radiación solar que entra en el satélite, pero incapaz de retener la radiación infrarroja proveniente de su superficie. El efecto anti-invernadero en el satélite Titán produce una disminución de 9 grados en su temperatura. En el planeta tierra, ante una situación límite,  se podría intentar regular la temperatura inyectando en la atmósfera la cantidad necesaria de una nanodispersión fluida para lograr el efecto anti-invernadero y conseguir la disminución deseada.

El avance exponencial de los desarrollos nanotecnológicos incrementa la factibilidad de su utilización para disminuir la temperatura de tu vivienda y del planeta. A grandes males, grandes nanosoluciones. 

sábado, 4 de marzo de 2017

Robot molecular responde a las señales de ADN.

Por primera vez, un grupo de investigadores de la Tohoku University y el Japan Advanced Institute of Science and Technology, desarrollaron un robot molecular construido con biomoléculas de ADN y proteínas. El robot molecular se desarrolló mediante la integración de máquinas moleculares en una membrana celular artificial. Puede iniciar y detener sus cambios en respuesta a una señal específica de ADN. El artículo “Shape-shifting molecular robots respond to DNA signals” se publicó en la página sobre novedades de investigación de la Tohoku University y en la revista Science Robotics (1 Mar 2017). Es extremadamente pequeño, de tamaño similar a las células humanas. Se compone de un “molecular actuator”, compuesto de proteína, y un “clutch” (embrague molecular), compuesto de ADN (Fig. 1 A). La forma del cuerpo del robot (membrana celular artificial) se puede cambiar por el “molecular actuator”, mientras que la transmisión de la fuerza generada puede ser controlada por el embrague molecular (parte inferior de la Fig. 1 A). El grupo de investigación demostró a través de experimentos como el robot molecular podría iniciar y detener su cambio de forma en respuesta a una señal específica de ADN (Fig. 1 B). Dice el director de la investigación, Profesor Asociado Shin-Ichiro Nomura de la Escuela de Graduados de Ingeniería e la Universidad de Tohoku, "Fue emocionante ver el movimiento del robot de forma cambiante a través del microscopio; confirmando que el embrague de ADN diseñado funcionó a la perfección, a pesar de las condiciones complejas en el interior del robot". El robot molecular puede actuar en un entorno pequeño y complicado, tal como el cuerpo humano. Los resultados obtenidos podrían conducir el desarrollo de robots moleculares autónomos para ayudar a resolver importantes problemas médicos y de control de la contaminación ambiental. El logro abre las puertas al desarrollo de futuros sistemas vinculados a la fototaxis  (orientación de los organismos celulares libres como respuesta a un estímulo luminoso), a la quimiotaxis (orientación de los organismos celulares libres como respuesta a un estímulo químico) y a otros comportamientos similares “inteligentes”.


Lectura complementaria:

sábado, 25 de febrero de 2017

Nanoconversión de dióxido de carbono en combustible.

Investigadores de la Universidad Duke desarrollaron diminutas nanopartículas para convertir el dióxido de carbono en metano usando como fuente de energía sólo radiación ultravioleta. En catalizador con nanopartículas de rodio  puede ayudar a reducir los niveles crecientes de dióxido de carbono en nuestra atmósfera mediante su conversión en gas combustible. El artículo relacionado, “Product selectivity in plasmonic photocatalysis for carbon dioxide hydrogenation”, se publicó el 23 de febrero en la revista Nature Communications. El rodio, a pesar de ser uno de los elementos más raros en la tierra, juega un papel importante en nuestra vida cotidiana. Pequeñas cantidades de metal gris plateado se utilizan para acelerar o catalizar una serie de procesos industriales clave. Las nanopartículas de rodio plasmónicas actúan como pequeñas antenas que absorben la luz visible o ultravioleta de manera muy eficiente. Nanocubos de rodio son regulados en su tamaño para la absorción de la luz ultravioleta. Luego los investigadores colocan pequeñas cantidades de las nanopartículas en la cámara de reacción y hacen pasar mezclas de dióxido de carbono e hidrógeno iluminado con una lámpara ultravioleta de alta potencia a temperatura ambiente. La reacción produce exclusivamente gas metano. Regulando el tamaño de las nanopartículas de rodio se puede llegar a desarrollar una versión del catalizador capaz de utilizar luz solar visible como fuente energética en vez de radiación ultravioleta. Entonces, los nanocatalizadores se podrán integrar a las centrales eléctricas de paneles solares para generar energía adicional y lograr el equilibrio del dióxido de carbono en la atmósfera.
                                                                

Lectura complementaria.

viernes, 17 de febrero de 2017

Tinta solar de perovskita para paneles imprimibles.

El Dr. Hairen Tan y su equipo de la Universidad de Toronto, presentaron paneles solares impresos capaces de convertir casi cualquier superficie en un generador de energía. El artículo relacionado “Efficient and stable solution-processed planar perovskite solar cells via contact passivation” se publicó en la revista Science el 17 de febrero del año 2017. Hoy en día, prácticamente todas las células solares comerciales están hechas de láminas finas de silicio cristalino de muy alta pureza obtenibles mediante un proceso que consume mucha energía, requiere temperaturas superiores a 1.000 grados Celsius y grandes cantidades peligrosos disolventes. En contraste, las células solares de perovskita (trióxido de titanio y calcio) dependen de una nanocapa de cristales ortorrómbicos diminutos, cada uno de ellos aproximadamente 1.000 veces más pequeño que el ancho de un cabello humano, de bajo costo y sensibles a la luz. Los preparados de perovskita se pueden mezclar en líquidos para formar una especie de "tinta solar", utilizable para imprimir sobre vidrio, plástico u otros materiales mediante un simple proceso de impresión por inyección. Muchas células solares de perovskita experimentan una fuerte caída en el rendimiento después de sólo unas pocas horas, pero las células desarrolladas por el equipo de investigadores de la Universidad de Toronto retuvieron más del 90 por ciento de su eficiencia, incluso después de 500 horas de uso. La tecnología propuesta podría utilizarse en conjunto con las células solares convencionales colocando  nanocapas de cristales de perovskita directamente en la parte superior de silicio sin dañar el material subyacente. Una célula híbrida de perovskita-silicio podría aumentar significativamente la eficiencia de los paneles haciendo que la energía solar se constituya en las mejor propuesta energética.




Lectura complementaria:

sábado, 11 de febrero de 2017

Como elegir las nanopartículas más útiles en medicina.

En la publicación “A rapid screening method to evaluate the impact of nanoparticles on macrophages” (Nanoscale, 2017), Carole Bourquin y colaboradores de la Universidad de Friburgo (Suiza), presentan un método para evaluar de una manera segura, estandarizada y en tiempo récord la biocompatibilidad de las nanoparticulas. El uso de nanopartículas (elementos pequeños, del tamaño de los virus), producidas en condiciones de laboratorio, está cada vez más extendido en el mundo de la biomedicina. Esta tecnología de rápida evolución ofrece esperanza para muchas aplicaciones médicas, ya sea en diagnóstico o terapia. En oncología, por ejemplo, se cree que acortarán el tratamiento y lo harán más preciso, eficaz y menos doloroso para los pacientes. Sin embargo, la forma de como interactúan con el sistema inmune sigue siendo poco clara e impredecible, limitando su potencial uso médico. Los investigadores idearon un método de detección rápida para seleccionar las nanopartículas más prometedoras; una vía para el desarrollo de nuevos tratamientos. El método presentado, en menos de una semana, permite determinar si las nanopartículas son compatibles o no con el cuerpo humano; un análisis que antes requería de varios meses de trabajo. Cuando cualquier elemento extraño entra en el cuerpo se activa el sistema inmune. Los macrófagos se encuentran siempre en la primera línea, son grandes células capaces de  ingerir " invasores” y desencadenar la respuesta inmune. Las nanopartículas no son una excepción a la regla. La investigación sobre la forma en que los macrófagos reaccionan ante la nanopartícula sirve para predecir la biocompatibilidad del medicamento. La parte medular de la propuesta consiste en poner a los macrófagos en contacto con las nanopartículas durante 24 horas y luego hacerlos pasar por haces de láser. La fluorescencia emitida por los macrófagos hace posible visualizarlos y caracterizar sus niveles de activación. Dado que las propias nanopartículas también son fluorescentes, podemos medir la cantidad ingerida por los macrófagos, obteneniéndose un diagnóstico sobre la biocompatibilidad integral en dos o tres días y posibilitando la selección rápida de las nanoparticulas más prometedoras para el tratamiento. Este nuevo enfoque también limita el uso de la experimentación con animales,  disminuye el costo de las investigaciones y abre la puerta a tratamientos de distintas patologías cada vez más personalizados. 


Lectura complementaria:

sábado, 4 de febrero de 2017

Tomografía atómica (observar la composición química) para modelar las propiedades de las nanopartículas.

En el mundo de lo muy pequeño la perfección es rara; prácticamente todos los materiales tienen defectos en el nivel atómico. Estas imperfecciones: átomos perdidos, átomos de un tipo intercambiado por otro y átomos desalineados, pueden determinar de manera única las propiedades y la función de un material. Ahora, las posiciones de decenas de miles de átomos se pueden identificar con precisión. En el artículo “Deciphering chemical order/disorder and material properties at the single-atom level” publicado la revista Nature (Volumen 542, número 7639, 75-79) se realiza un mapa 3D  de las coordenadas de más de 23.000 átomos individuales; 6.569 átomos de hierro y 16.627 átomos de platino en una nanopartícula de hierro-platino. Los investigadores determinaron la disposición tridimensional precisa de los átomos en la nanopartícula de hierro-platino tomando múltiples imágenes con un microscopio electrónico avanzado en el Lawrence Berkeley National Laboratory y utilizando poderosos algoritmos de reconstrucción desarrollados en el UCLA's California NanoSystems Institute. Por primera vez, se  pudo observar la composición química (cantidad de átomos individuales) en tres dimensiones. La técnica se denomina tomografía de electrón atómica (AET) y permite la reconstrucción de la estructura atómica 3D en materiales con una precisión de 22 picómetros (un picómetro es una billonésima parte de un metro). Al igual que una tomografía computarizada, se toman varias imágenes a partir de las muestras y luego se reconstruye una imagen en 3D. Los investigadores utilizaron entonces las coordenadas tridimensionales de los átomos como datos en cálculos de la mecánica cuántica para determinar las propiedades magnéticas de la nanopartícula de hierro-platino. Un material muy prometedor  para la próxima generación de medios de almacenamiento magnéticos y aplicaciones de imán permanente. A futuro, el conocimiento de las coordenadas atómicas tridimensionales de los materiales, permitirá establecer un banco de datos on line para las ciencias de los materiales, análogo a los bancos de datos para las ciencias biológicas y de la vida. 


Lectura complementaria:

sábado, 28 de enero de 2017

Nanopartículas fertitizantes. Una nueva revolución verde.

La "revolución verde" de los años 60 y 70 se encuadra en el auge de la utilización de fertilizantes para estimular la producción agrícola y ayudar a alimentar a miles de millones de personas en todo el planeta. No obstante, el costo de los fertilizantes se mantiene relativamente alto y puede limitar su utilización y disminuir la producción de alimentos. En el artículo reciente “Urea-Hydroxyapatite Nanohybrids for Slow Release of Nitrogen”, publicado en la revista ACSNano, se presenta una forma sencilla de hacer un fertilizante inocuo, más eficiente y capaz de contribuir a una segunda revolución verde. Los agricultores utilizan a menudo urea, una rica fuente de nitrógeno como fertilizante. Su defecto, sin embargo, es degradarse rápidamente en el suelo produciendo amoniaco (hidratado) que se elimina por lavado, creando un problema ambiental importante por conducir a la eutrofización de los cursos de agua y, finalmente, entrar a la atmósfera, como dióxido de nitrógeno, el principal gas de efecto invernadero vinculado con la agricultura. La descomposición rápida también limita la cantidad de nitrógeno disponible para ser absorbido por las raíces de los cultivos y exige a los agricultores aplicar más fertilizante si quieren aumentar la producción. Para evitar el problema los investigadores desarrollaron un método simple: suministrar la urea adsorbida a nanopartículas. Utilizan nanopartículas de hidroxiapatita (HA), un mineral presente en los tejidos humanos y animales, considerado  respetuoso del medio ambiente. En el agua, la hibridación de la nanohidroxiapatita con la urea libera el nitrógeno 12 veces más lento en comparación con la urea libre. Pruebas de campo iniciales en las granjas de arroz mostraron que el híbrido nanohidroxiapatita-urea disminuye la necesidad de fertilizante a la mitad. Toda una nueva revolución verde para ayudar a alimentar a la población en continuo crecimiento y también mejorar la sostenibilidad ambiental de la agricultura.


Lectura complementaria (artículo completo):

sábado, 21 de enero de 2017

Entre el comunismo liberal y el liberalismo proteccionista.

El presidente de China y del partido comunista de su país, Xi Jinping, al inaugurar el Foro Económico Mundial en Davos, en un apasionado discurso de apoyo a la globalización,   dijo: “Debemos mantener nuestro compromiso con el desarrollo del libre mercado y de las inversiones, promoviendo la liberalización y la facilitación del comercio con la apertura y con el rechazo al proteccionismo”  Paradójicamente durante su asunción, el nuevo presidente de los Estados Unidos Donald Trump, en la cuna del neoliberalismo globalizador, expreso: "La protección llevará a más prosperidad" y  advirtió que impulsará controles sobre el comercio y la producción de las empresas del país. En un discurso de corte fuertemente nacionalista agregó “compren estadounidense y contraten estadounidenses”.  Ambos hechos constituyen una demostración objetiva sobre el estado de la economía mundial: contradictorio, incierto, enmarañado y a la deriva. Una economía en la cual lo económico predomina sobre lo político y el mercado soluciona todos los problemas del sistema en concurrencia con la competitividad y el libre intercambio, no puede dar respuestas a las demandas de la sociedad actual. De los 7400 millones de habitantes del planeta, 1000 millones no pueden comer si alguien no le proporciona alimentos y otros 5500 millones están excluidos de una vida digna.  El intento histórico más reciente de romper con la economía actual surgió de Nicholas Georgescu-Roegen, uno de los pensadores más notables y profundos de la nueva economía; él lanzó dos torpedos críticos a la economía vigente en sus libros Analytical Economics (1966) y  The Entropy Law and Economic Process (1971) en los cuales centra las problemáticas económicas actuales en el divorcio entre las teorías económicas y el cumplimiento de las leyes de la naturaleza. Para los economistas de pensamiento único todo es un ciclo de producción y consumo, pero para la naturaleza esto no constituye un ciclo, es sólo un gasto unidireccional de energía y recursos naturales no renovables en el tiempo que se consumen. El auguró por lo tanto un gran fracaso en la economía mundial, fracaso evidente ante la cantidad, en tiempos cada vez más cortos, de crisis económicas, el empobrecimiento de la población y la confusión reinante.  Propone orientar a la economía en función de las leyes de la naturaleza, ciertas y objetivas.   Señalo como única solución posible la  aparición de ciencias-tecnologías para generar en tiempo y forma los recursos naturales necesarios para llegar a un nuevo tipo de equilibrio en la tierra…Paulatinamente, surgen esas ciencias-tecnologías capaces de transformar la naturaleza, como la biotecnología y la nanotecnología,  permitiendo producir en forma sustentable y dando soluciones a los reclamos socioeconómicos de la actualidad. Ambas conducen a una nueva y única posibilidad. Constituyen el fundamento de una nueva economía, denominada economía de la tecnología o tecnológica, capaz de cambiar la fatídica economía del planeta. Entre el comunismo liberal y el neoliberalismo proteccionista, la economía de las nuevas tecnologías, basada en las leyes de la naturaleza y con posibilidad real de generar en tiempo y forma los recursos necesarios para encausar un mundo sin rumbo.

Lectura complementaria:
En el 2015: bioeconomía y nanoeconomía.

sábado, 14 de enero de 2017

Puentes intercelulares de nanotubos de ADN.

Los nanotubos de ADN son materiales populares en el campo de la construcción nanotecnológica emergente. Están formados por secuencias cortas de ADN sintético con capacidad de unirse para formar nanotubos. En el reciente artículo “Self-assembling DNA nanotubes to connect molecular landmarks” publicado en la revista Nature Nanotechnology, investigadores de la Universidad Johns Hopkins, utilizaron nanotubos de ADN para unir, formando un puente con forma de arco, dos puntos de referencia moleculares en la superficie de una placa de laboratorio. A escala humana sería equivalente a que una persona en un extremo de una cancha de fútbol, con una caña de pescar, pudiera enganchar otra persona de pie en el otro extremo del estadio. Los segmentos forman dos cadenas de nanotubos, cada una de ellas unidas al punto de anclaje de una célula. Luego de una manera aleatoria los extremos de las dos hebras de nanotubos separados hacen contacto uno con el otro y encajan entre sí para formar el puente de conexión. Este proceso de auto-montaje del puente podría ser utilizado para conectar dispositivos médicos electrónicos con las células vivas. Sugiere la posibilidad de construir dispositivos capaces de "enchufar" moléculas en la superficie de una célula. Tales tecnologías podrían ser además utilizadas para comprender la comunicación de las células nerviosas o para entregar la terapéutica con una precisión sin precedentes. También podría ser un paso hacia la construcción de dispositivos en red y "ciudades" permitiendo a los nuevos componentes de una nanomáquina o de una nanofábrica comunicarse unos con otros.


Lectura complementaria: